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Mi serie más madrileña

Si hay algo que me inspira profundamente de Madrid es su esencia. Esa mezcla de historia, ruido, vermú, madera antigua y conversaciones que se quedan flotando en el aire.

De ahí nace mi serie de ilustraciones de tabernas castizas de Madrid: un homenaje gráfico a esos lugares que forman parte de nuestra memoria colectiva.

Como ilustradora, me interesa capturar no solo la fachada, sino la vida que ocurre dentro y alrededor. Porque una taberna no es solo arquitectura: es personas.

¿Por qué ilustrar tabernas castizas?

Porque son escenarios cotidianos cargados de identidad.

Son lugares donde se cruzan generaciones, donde se celebran encuentros improvisados, donde el tiempo parece ir a otro ritmo. Desde mi formación en Dirección de Arte y mi recorrido en ilustración editorial, me interesa observar esos espacios como si fueran pequeños sets cinematográficos.

Y en cada ilustración hay algo que nunca falta: personas integradas en la escena. Figuras que conversan, esperan, cruzan la calle o se apoyan en la barra. Porque lo que realmente da carácter a estos lugares es la vida que los habita.

Las tabernas ilustradas (de momento)

Casa Alberto, Calle Huertas

Fundada en 1827 y situada en pleno Barrio de las Letras, es uno de esos espacios donde tradición y elegancia conviven. En esta ilustración trabajé la composición equilibrando fachada y movimiento humano.

taberna castiza madrileña de típica fachada roja donde se ven dos chicas entrando a la taberna

Bodega de la Ardosa, Calle de Colón

Con su vermú, su tortilla de patatas, su historia y su personalidad visual tan marcada, Ardosa me permitió jugar con el contraste y los detalles arquitectónicos, siempre incorporando pequeñas escenas que sugieren conversación y encuentro.

taberna castiza madrileña de típica fachada roja donde se ven dos personas dentro de la taberna

Casa Camacho, Calle de San Andrés

Popularmente conocida como “Los Yayos”, es pura energía castiza. Aquí la presencia de las personas es especialmente importante: la ilustración funciona casi como una instantánea de barrio.

taberna castiza madrileña de típica fachada roja donde se ven dos personas dentro de la taberna y otras dos en el piso superior dentro de su casa

Casa Julio, Calle de la Madera

La última incorporación a la serie. Reconocible, auténtica y con una identidad muy potente. En esta pieza trabajé la síntesis formal sin perder el carácter humano que define la colección.

taberna castiza madrileña de típica fachada roja donde se ven dos chicas en el exterior tomando algo, una de las chicas está apoyada sobre un barril rojo

Ediciones numeradas en risografía a 2 tintas

Esta serie no solo está pensada como ilustración digital.

Realizo pequeñas ediciones numeradas impresas en risografía a dos colores, un sistema de impresión que aporta textura, profundidad y una ligera imperfección que hace que cada copia tenga personalidad propia.

La elección de la risografía no es casual:
Me interesa su acabado artesanal.
La limitación cromática obliga a sintetizar.
Refuerza el carácter gráfico y contemporáneo de la serie.
Cada edición es limitada y numerada, lo que convierte cada lámina en una pequeña pieza de colección.

Mi proceso creativo

Todo empieza observando. Paseo, fotografío, miro carteles, tipografías, colores. Después llega el lápiz, siempre hay lápiz, y los primeros bocetos. Más tarde trabajo la ilustración digitalmente, buscando equilibrio entre arquitectura y narrativa. Y finalmente, cuando la pieza lo pide, la llevo a risografía para darle esa dimensión física y matérica que tanto me interesa.

Mi objetivo es que cada ilustración sea reconocible, tenga identidad propia, cuente una pequeña historia y forme parte de un conjunto coherente: Madrid ilustrado.

Dónde conseguir las láminas

Las ilustraciones de esta serie están disponibles:

En mi tienda online.

En Creatitis.

En Peseta.

En Amezkua.

Si buscas láminas de Madrid con identidad, un regalo especial o una pieza de arte local con carácter, esta colección está pensada para amantes de la ciudad, del diseño y de las historias cotidianas.

Una curiosidad sobre el rojo de las tabernas madrileñas

Si te fijas, muchas tabernas tradicionales de Madrid comparten ese rojo intenso tan característico en sus fachadas. No es casualidad. Este color se popularizó en el siglo XIX porque era económico, resistente y muy visible desde la calle. Además, el rojo estaba asociado al vino, principal producto que se servía en estos locales y funcionaba casi como reclamo visual para los transeúntes. Con el tiempo, ese tono se convirtió en seña de identidad de las tabernas castizas madrileñas, hasta el punto de formar parte del imaginario colectivo de la ciudad.

Esta serie seguirá creciendo. Madrid está llena de espacios con alma y cada uno es una excusa para observar, sintetizar y narrar visualmente la ciudad.

Ilustrar tabernas castizas es, para mí, una forma de conservar la memoria urbana. De capturar lo cotidiano antes de que cambie.

Y de seguir haciendo lo que más me gusta: dibujar.